Aceite para paella

Es conocido como ‘oro líquido’ y no es para menos, ya que los beneficios y las utilidades que le damos cada día al aceite son imprescindibles para nuestra nutrición. Para freír, aliñar, cocer; es un componente que nunca falta en nuestro hogar y el ingrediente principal de la dieta mediterránea. Y como no podía ser de otra manera, es el producto básico junto con el arroz, el agua y el caldo que necesitamos para la elaboración de cualquier variedad de paella. En este caso se vierte directamente en la paellera o recipiente utilizado para sofreír los ingredientes que darán sabor y aroma a nuestro plato; pimiento, carne, cebolla… Aunque hoy muchas variedades de aceite dependiendo del tipo de elemento del que se extraiga este denso líquido de color amarillento, el de oliva es el que se emplea para la preparación de una paella.

Aceite de oliva para cocinar

Aunque el aceite de oliva lo asociamos siempre para cocinar, realmente son tantos los beneficios que ofrece que son muchas las personas que lo utilizan de forma natural para el pelo, la cara, las pestañas, la piel e incluso muchas compañías de cosméticos lo incluyen en sus productos debido a sus propiedades beneficiosas. Al contar con antioxidantes, ayuda a prevenir el deterioro de nuestras células y al absorber de forma óptima el calcio, nos ayuda en el crecimiento. Además, gracias al contenido de ácido oleico, hace que nuestro sistema controle el colesterol.

Se adquiere de aceitunas cuya maduración está entre los seis y ocho meses y es cuando en su interior hay mayor cantidad del famoso ‘oro líquido’. Después de su extracción y tras pasar un meticuloso proceso de estudios científicos, el aceite se envasa en botellas de plástico o cristal para su comercialización. Se puede adquirir en cualquier supermercado o tienda de comestible y el precio medio del aceite de oliva está alrededor de los 2,80 euros por litro. Para la elaboración de la paella necesitaremos una cantidad mínima que nos permita cubrir la base del recipiente utilizado y que permita que todos los ingredientes queden correctamente sofritos.

Otros tipos de aceite

Girasol. Esta variedad es más económica que la del aceite de oliva pero no recomendamos usarlo para la elaboración de la paella ya que no soporta temperaturas demasiado elevadas. Destaca por su alto contenido en vitamina E, pero ésta desaparece si se somete a mucho calor.

Argán. Aunque es una tipología propia de Marruecos, la gran variedad de beneficios que aporta ha hecho que el aceite de argán se haya introducido en otros países. Junto con el de oliva, se utiliza tanto para usos relacionados con la belleza como con la cocina. Al tener un alto contenido oleico, también es muy bueno para regular el colesterol, y también aporta mucha vitamina E a nuestro organismo.

Coco. El aceite de coco también se puede emplear para cocinar y entre sus principales características destaca que ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares. Contiene un 90% de grasas saturadas siendo la mitad de estas ácido  láurico; el mismo que componente que se encuentra en la leche materna. Se consigue aplicando presión y frío en la pulpa del coco y no se debe confundir con el aceite de palma.

Palma. Se utiliza para la elaboración de mantequillas y margarinas y tiene también un alto contenido en grasas saturadas. Existen dos tipologías diferenciadas, el aceite de palma refinada y el rojo,  siendo éste último de un fuerte color bermellón debido a su alto contenido en carotenos.

Cacahuete. El aceite de cacahuete lo encontramos en los productos bajos en sodio, aporta vitamina E a nuestro organismo ayudando a nuestro sistema circulatorio y aportando propiedades antioxidantes. Sin embargo, tiene muchas calorías y no es recomendable tomarlo de forma abusiva.




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